Las nuevas esclavitudes femeninas
Hoy, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, se suceden los actos de reivindicación y reconocimiento, poniendo sobre la mesa los factores que aún impiden a la mujer obtener la plena igualdad. Sin embargo, creo que poco se dice de las nuevas esclavitudes que, vestidas de libertades, rodean a las mujeres de hoy; porque todos sabemos que, por encima del discurso oficial y correcto, está el de la deformación de los valores a través de las fuentes de entretenimiento y muy especialmente la televisión. Por aquí se están colando tres visiones de la realidad que son, a todas luces, una nueva forma de esclavitud y que se resumen en estos postulados:
- Cuida tu cuerpo al máximo. Sin tetas no hay paraiso
- Siéntete bien y gasta en tí cuanto necesites. Tienes que ser muy fashion.
- Siéntete mujer y demuéstralo. Ya eres adolescente y tienes que cuidarte. Antes muerta que sencilla.
Mientras tanto, valores como el respeto al otro siguen en juego. Resulta dramático ver cómo mujeres jóvenes, con preparación cultural y procedentes de familias perfectamente estructuradas, son tratadas como objetos por hombres jóvenes que repiten los roles de sus padres, sus abuelos y sus bisabuelos. Hombres que las minimizan y anulan y ellas lo soportan. En algunos casos, lo pagaron con la vida.
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Comentarios
Estoy completamente de acuerdo con Nekane, la estupidez, la falta de valores, la incoherencia entre palabras y actos, la competitividad, el materialismo… se puede atribuir en igual proporción a hombres y mujeres. Tal vez, en el hombre se note menos, por ejemplo, la obsesión por lo fashion porque el machismo aún imperante (nos guste o no, es así)les tiene convencido de que somos nosotras, sus objetos, quiénes debemos arreglarnos para ellos. Aunque duela, es una realidad, un efecto residual de la educación que hemos recibido durante tantos siglos.

No creo que se trate de “Nuevas esclavitudes femeninas”. Creo que son esclavitudes sin género. Lo que se postula es la frivolidad, para ellos y para ellas. Echa un vistazo a los gimnasios, a las tiendas de ropa, a los bares de moda… La estupidez iguala a hombres y a mujeres.